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Estereotipos en las mujeres agresion a prostitutas

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La falta de un marco legal que regule este mercado ha hecho posible la existencia de productos minoritarios pero no por ello menos aberrantes, como RapeLay, un simulador de violaciones lanzado en por la compañía japonesa Illusion Software. Sinceramente, no creo que por reducirle tres tallas de pecho a Lara Croft vaya a cambiar nada". Se encuentra muy extendida la idea de que el alto nivel de misoginia de los videojuegos tiene mucho que ver con la escasa presencia de mujeres en las grandes compañías de software de entretenimiento: Para la socióloga Esther Pineda, especialista en estudios de género, esta minoría ha de hacerse valer en un entorno tremendamente hostil, a tenor de las denuncias de mujeres del sector vertidas en redes sociales bajo el 'hashtag' 1reasonwhy.

Muy sonado fue el caso de Zoe Quinn, desarrolladora independiente a la que su exnovio convirtió en blanco de amenazas de muerte a través de GamerGate, 'hashtag' destinado originalmente a denunciar la corrupción de la prensa especializada pero que ha terminado erigiéndose en el 'Tea Party' antifeminista del videojuego. Ahora acaba de publicar Guía para autoprotegerte del acoso online, junto con las activistas Jaclyn Friedman y Renee Bracey Sherman.

Mientras que las multinacionales del videojuego siguen sin tomar cartas en el asunto, toda vez que GamerGate aglutina a buena parte de los consumidores, internet ha terminado imponiendo sus propias normas y asumiendo como propia la jerga sexista. Lo quería locamente, a pesar de lo mujeriego que era y de lo que por esto le hacía sufrir, pero no quería casarse con él 4. Vuelve a trabajar en night. Comienza a conocer prostitutas. No quiere continuar en el night y se emplea en una empresa de cosméticos como esteticista visitadora.

Nunca se había prostituido y ni siquiera pensaba en ello. En el bar, muchos hombres le proponían a Carla relaciones sexuales a cambio de dinero 6. Pia y Carla viven juntas. Nuestra protagonista no conseguía encontrar trabajo y vivían del dinero que Pia ingresaba prostituyéndose. Como no admitía esta situación de dependencia económica, que le desagradaba profundamente, piensa, entonces, en la posibilidad de prostituirse: No estaban en el otro lado de la barricada, como las consideraba la gente.

Para mí eran personas vencedoras, ni víctimas ni mujeres que hay que exorcizar. Pia me parecía fuerte, segura de sí misma y de su trabajo Empezó, así, una vida de prostitución y diversión. Salían, una noche o dos a la semana, a prostituirse y obtener lo mínimo para vivir dignamente, dedicando el resto del tiempo a pasarlo bien.

Se prostituía, pues, a tiempo parcial. Las cosas le iban bien. Dejan de trabajar y siguen prostituyéndose para obtener dinero: Acudían a bares, discotecas y night para conseguir clientes. Por tanto, Carla pasa de ejercer la prostitución a tiempo parcial, a hacerlo a dedicación completa; y pasa, también, de trabajar por cuenta ajena, en locales, a hacerlo por cuenta propia.

Ejerce la prostitución de día, no le gusta trabajar de noche. El ejercicio de la prostitución en la calle y no en los locales es un modo de ganar autonomía, de no trabajar para nadie, de conquistar libertad con respecto a los hombres, de librarse de la explotación laboral. Permítasenos una larga cita, pues vale la pena escuchar sus palabras:.

Para empezar, no te hace padecer físicamente, porque la gente quiere oírte decir que te has sentido violada, violentada, que has puesto a la venta tu alma.

Te pones a la venta porque necesitas dinero. Así se han emancipado, porque ahora lo ganan bien, y tienen un tren de vida que nunca habrían soñado. A lo mejor él les hubiera pegado porque bebía, habrían parido tres o cuatro hijos y no habrían podido vivir bien esa maternidad, así que ni siquiera habrían tenido la alegría de la maternidad.

Han pasado de esa situación a otra, indudablemente mejor, por lo menos ya no dependen de una figura masculina. Pero en mi caso, la causa principal, lo que me empujó a prostituirme no ha sido sólo el dinero sino fundamentalmente el rechazo a las reglas fijas.

También han contado sus características. He estado en Rusia y estaba llena de prostitutas, y sin embargo, todas las mujeres trabajaban, pero lo hacían por lo superfluo, por el consumismo que fascina siempre, sobre todo a quien no lo tiene. Lo hacen para tener unas medias bonitas, el vestido de moda, para ir a los hoteles lujosos sólo para extranjeros, donde ni siquiera pueden entrar. Tengo que confesar que, incluso al principio, iba a trabajar con gusto.

Solemos ver a las prostitutas como unas desgraciadas, marginadas y desamparadas, y nos negamos a admitir, nos escandaliza, que las prostitutas puedan experimentar una serie de placeres en el ejercicio de la prostitución. Carla reconoce la existencia de estos placeres y habla de ellos. Señala la sensación de riesgo, que le excita, el placer de la transgresión y el de sentir poder o dominio sobre los clientes, sobre todo durante la negociación del precio del servicio.

Ante esto, a Carla le atemoriza y produce ansiedad pensar en el futuro e insiste en la necesidad de que las prostitutas aprendan a ahorrar para enfrentar su vejez. Solemos tener, configurar y necesitar una imagen estereotipada de las prostitutas, en virtud de la cual son víctimas de sí mismas, de la sociedad y de los hombres 14 , unas perdedoras, unas desventuradas de quienes compadecerse.

Pero esta imagen es eso: De hecho, Carla, como otras prostitutas, no se amolda a ese tópico: Evidentemente he sufrido por las dificultades de la vida, pero como todos. No quiero ser víctima de estos sufrimientos: Para ella la prostitución es un medio para alcanzar y mantener su libertad, su autonomía, su independencia. Es un medio que le permite eludir el papel tradicional de esposa y madre, así como su dependencia económica con respecto a un varón.

Esta falta de amoldamiento al estereotipo conturba a los prejuiciadores. Por otra parte, su realidad y sus posiciones con respecto a la prostitución resultan opuestas y provocadoras con respecto a la concepción que muchas feministas tenían de la prostitución y a sus posicionamientos sobre ésta.

No son putas ni se desnudan para protestar. Antes había solo unas cuantas malas de verdad: Me pregunto si el nivel de las descalificaciones habría sido tan duro en caso de que esta crisis hubiera pillado por medio a un hombre al frente de la cancillería alemana. La ortodoxia germana en el terreno económico no la inventó Merkel.

Hace muchos años cundió la especie de que el cine y la televisión estaban plagados de publicidad subliminal. Temíamos que una película de Disney nos implantara en el cerebro sin saberlo las ganas de consumir una coca-cola.

Ahora ya no hay sutilezas.

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PROSTIBULOS COLOMBIA CORTESANA RAE Las tareas de ama de casa -como limpiadoras, cuidadoras de niñas y niños y de personas enfermas o ancianas y prestadoras de afecto y servicios sexuales- tienen reconocimiento social, es decir se considera correcto y apropiado que las mujeres las realicen, pero cumplidas en el seno de la familia carecen de retribución económica. Ejercicios de prostitutas indias prostitutas bilba no androcéntrica. Mientras que las multinacionales del videojuego siguen sin tomar cartas en el asunto, toda vez que GamerGate aglutina a buena parte de los consumidores, internet ha terminado imponiendo sus propias normas y asumiendo como propia la jerga sexista. Investigaciones anteriores ya habían demostrado que dedicar horas a títulos violentos incrementaba los niveles de agresividad en los jugadores. Kaldor, MaryLas nuevas guerras.
SEXO PROSTITUTAS PROSTITUTAS ALAQUAS Esto va desde la pérdida legal de derechos económicos que afecta a las viudas, a la falta de reconocimiento a las parejas de hecho y a las parejas homosexuales y la falta de reconocimiento de su actividad como un trabajo, que padecen las prostitutas. Las prostitutas vistas como pecadoras que pueden ser salvadas o como víctimas a las que se debe ayudar, forman parte del imaginario de su clientela tradicional. Carla quería ocuparse en una perfumería, pero su padre veía este desempeño como un oficio de putas; él quería que fuese modista. Se encuentra muy extendida la idea de que el alto nivel de misoginia de los videojuegos tiene mucho que ver con la escasa presencia de mujeres en las grandes prostitutas valencia baratas prostitutas guipuzcoa de software de entretenimiento: Investigaciones anteriores ya habían demostrado que dedicar horas a títulos violentos incrementaba los niveles de agresividad en los jugadores.
Estereotipos en las mujeres agresion a prostitutas Pero existe también toda una literatura, narrada o escrita por las mismas prostitutas, cuya lectura nos permite cuestionar, relativizar y desmontar algunos de esos estereotipos. El libro de Carla Corso y Sandra Landi escandaliza porque problematiza los estereotipos que discursos de uno u otro tipo, tanto moralistas como feministas, han establecido sobre el mundo de prostitutas valencia baratas prostitutas navia prostitución. También hemos trabajado como prostitutas y no nos avergonzamos porque esta ha sido la forma por la que hemos sobrevivido durante generaciones. La scission politique du feminisme international sur la question du "trafic des femmes": Harding, SandraWhose Science? Tenía 22 años; hacía un año que se había marchado de la casa de su padre.

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En la primera versión se decía que el juego GTA daba una puntuación extra al jugador si éste mataba a una prostituta y era un dato erróneo. Muy sonado fue el caso de Zoe Quinn, desarrolladora independiente a la que su exnovio convirtió en blanco de amenazas de muerte a través de GamerGate, 'hashtag' destinado originalmente a denunciar la corrupción putas en cuba prostitutas nigerianas la prensa especializada pero que ha terminado erigiéndose en el 'Tea Party' antifeminista del videojuego. El estereotipo, la sensual exhibición del cuerpo de las mujeres, funciona tan exitosamente que las activistas de Femen, un grupo feminista ucraniano, protesta siempre con el torso desnudo. Seguir la actualidad desde una óptica igualitaria es un verdadero tormento. Ello nos distrae de la tarea muy necesaria de hacer cesar la explotación en todos los sectores de actividad

Aunque es cierto que los roles de género se intensifican en la guerra y en medio de la violencia Magallón, ; Goldstein, , mujeres y hombres practican y sufren la violencia desde posiciones y roles que se han diversificado, aunque exista continuidad con las líneas simbólicas del pasado.

La plasticidad de comportamientos afecta a ambos sexos, aunque no siempre en la misma dirección. El rol masculino, estereotipado como dominador, puede extremarse en condiciones violentas; y el rol femenino, ligado estereotipadamente al rechazo de la violencia, diluirse, en situaciones de agresión extrema. En cualquier caso, cantidad de ejemplos ponen de manifiesto que siempre hay un resto de libertad individual con capacidad de expresarse fuera del rol estereotipado, también en situaciones extremas: Son las mujeres violadas y obligadas a parir niños serbios o croatas.

Somos nosotras, mujeres que vivimos en un cuerpo violable. La violación de las mujeres por los hombres tiene en los conflictos armados con un componente de limpieza étnica la característica añadida de ser un arma de guerra. Violar a las mujeres pasa a ser un signo de conquista, se posee el cuerpo de la mujer como tierra enemiga en la que se deposita la semilla propia, un signo de poder y también de humillación de los enemigos, pues muchas culturas ligan la integridad de las mujeres con el honor de los hombres.

Estas representaciones de la mujer como objeto sexual o como tierra, ajena o propia, iguala a las mujeres de los distintos bandos, pues la violación se ejerce también contra las mujeres del propio grupo: Históricamente, en la explotación sexual de las mujeres han participado hombres de todo tipo. Organizaciones internacionales de mujeres llevan años denunciando estos hechos ante Naciones Unidas, que sólo recientemente proclamó su política de tolerancia cero.

En la Guinea Ecuatorial actual, las conversaciones con una ex alumna mía, monja de Santa Ana, allí destinada, me confirman que tener un dispensario abierto a todo aquél que lo necesita, protege a las monjas que se mueven por los peligrosos caminos del país de agresiones y ataques. Es frecuente que sobre los hombros de las mujeres recaiga el peso del mantenimiento de las tradiciones.

A ellas se les exige que sean la representación viva de las identidades culturales: Todo le confirma algo que ella considera históricamente ya sabido: Ella propone ejercer el espíritu crítico, por el bien de todos, también de esas. La unión esencialista de las mujeres con la paz no se corresponde con la pluralidad de comportamientos de las mujeres de carne y hueso, ni tan siquiera con las que se oponen a la violencia. Lynne Jones recogió los apelativos con los que fueron designadas en la prensa del momento.

Mujeres de Greenham Common: Entre las mujeres, siempre ha habido un gran deseo de ser libres y una variedad de comportamientos. No sólo han sido víctimas, esclavas sexuales, pacificadoras o enfermeras, sino que también han tomado las armas, han sido resistentes, patriotas, traidoras a los suyos o escépticas ante el patriotismo… Elshtain, ; Panos Institute, A muchas les sucedió lo que a algunos veteranos, que su colaboración con la guerra, a través de servicios como la enfermería, les dejó un poso crítico, un poso que devuelven a la sociedad desde una voz propia, a veces lírica, como reflejan los poemas escritos por mujeres que sirvieron en la Guerra de Vietnam Devanter, A continuación señalo, de modo fragmentario, y siempre para seguir pensando, algunos de ellos.

Y aunque haya pesado el entorno contextual y familiar, ha sido su propia decisión la que ha contado a la hora de enrolarse. Hay evidencias de que en los casos de las guerrillas de Nicaragua, El Salvador y Guatemala, la procedencia y estatus de hombres y mujeres era distinta. En enero de , dentro de las operaciones de mantenimiento de la paz de la ONU, en la Misión de Liberia UNMIL , por primera vez, se desplegó un contingente de policía, constituido en la India, formado íntegramente por mujeres.

En Estados Unidos, donde la Segunda Enmienda de la Constitución considera su tenencia un derecho, una mayoría de las poseedoras declaran haberse comprado un arma para defenderse; otras lo hicieron para practicar el tiro o cazar Kelly, Pero la imagen de una mujer con un arma sigue estando mal vista. Otra bloguera, la egipcia Aliya el Mahdy, escandalizó a los islamistas colgando en la red una foto suya desnuda para llamar la atención y denunciar la situación de las mujeres en su país Valenzuela, Con el tiempo, crecieron otras organizaciones de mujeres en contra de la violencia, las guerras y las armas; redes con capacidad de presión e incidencia en la gobernanza global, formando parte de ese feminismo internacionalista que interpela al poder en los distintos niveles, incluidas las estructuras de la ONU.

El simbolismo de sus acciones, busca desmontar la violencia de las representaciones. En relación con la violencia, es posible ver cómo determinadas representaciones desencadenan comportamientos contextuales que desembocan en violencias específicas contra ellas; también ver la diversidad de comportamientos de éstas, sus fortalezas y resistencias en contextos de violencia.

El contraste entre las viejas representaciones heteroconstruidas, ancladas en los estereotipos, y la pluralidad de vías por las que optan las mujeres, abre discursos de libertad y es una crítica a los persistentes nichos de violencia con marca de género.

Butler, Judith , Vida precaria. El poder del duelo y la violencia. Butler, Judith , Marcos de guerra. Negotiating Gender and National Identities in Conflict. Cockburn, Cynthia , The Line: Women, Partition and the Gender Order in Cyprus. Cockburn, Cynthia , Mujeres ante la guerra: Writings of Women in the Vietnam War. Elshtain, Jean , Women and War.

University of Chicago Press. Enloe, Cynthia , Bananas, Beaches and Bases: Making Feminist Sense of International Politics. University of California Press. Una historia de mujeres por la paz. De hecho, Carla, como otras prostitutas, no se amolda a ese tópico: Evidentemente he sufrido por las dificultades de la vida, pero como todos.

No quiero ser víctima de estos sufrimientos: Para ella la prostitución es un medio para alcanzar y mantener su libertad, su autonomía, su independencia. Es un medio que le permite eludir el papel tradicional de esposa y madre, así como su dependencia económica con respecto a un varón. Esta falta de amoldamiento al estereotipo conturba a los prejuiciadores.

Por otra parte, su realidad y sus posiciones con respecto a la prostitución resultan opuestas y provocadoras con respecto a la concepción que muchas feministas tenían de la prostitución y a sus posicionamientos sobre ésta.

Las feministas tenían de las prostitutas la imagen de unas mujeres excluidas y malhadadas, que se han visto forzadas por las circunstancias a ejercer la vil prostitución, de quienes esperaban que entonasen un mea culpa por vender su cuerpo a los hombres, que se mostrasen arrepentidas por lo que hacían y que quisieran dejar de hacerlo.

Pero Carla, Pia y muchas otras prostitutas desbaratan esta imagen: Las feministas no aceptaban esta posición: Elegí hacerlo, nadie me ha obligado, me gusta, quiero seguir haciéndolo porque es un oficio que me va bien Carla ni muestra arrepentimiento por trabajar de puta ni quiere ser redimida por ello. No se presenta como víctima y el trabajo sexual que desempeña para vivir lo hace porque quiere, en la misma medida o con los mismos condicionamientos en su elección que pueden tener otras muchas personas a la hora de conseguir un trabajo con el que ganarse la vida.

El libro de Carla Corso y Sandra Landi escandaliza porque problematiza los estereotipos que discursos de uno u otro tipo, tanto moralistas como feministas, han establecido sobre el mundo de la prostitución. Carla no nos presenta la historia de una mujer marginal e infeliz, apenada por lo que hace, sino que se presenta como una mujer que ha escogido lo que hace y que, gracias a los recursos que su trabajo le proporciona, vive felizmente, disfruta de la vida.

No quiero concluir el presente texto sin antes disipar tres posibles malentendidos que hubiesen podido suscitarse a tenor de lo dicho hasta aquí. Carla se sabe, de hecho, diferente y, como ella misma recoge en su relato, hay muchos tipos de prostitución 16 recordar esta diversidad es, en parte, una de las intenciones del presente texto.

Carla reconoce no ser representativa de cómo son, qué desean y qué hacen muchas prostitutas; se reconoce diferente de las otras prostitutas, quienes también la ven a ella como distinta De hecho, Carla también padece y nos relata los aspectos negativos de su experiencia prostitucional, la violencia sobre todo. Nos narra sus males, lacras y peligros. Señala que lo peor del ejercicio de la prostitución no es la venta del cuerpo y la supuesta enajenación que ello conllevaría.

Otro aspecto especialmente desagradable de la prostitución es el desprecio social con que se trata a las prostitutas. Lo que a éstas les impide relacionarse con cierta normalidad con personas conocidos, amigos, etc. Son los otros quienes, en gran parte, obliteran a las prostitutas las posibilidades de vínculo social y no ellas mismas.

Lo que en parte me ha interesado ha sido mostrar, también en los modos prostitucionales, las capacidades de lucha de las mujeres, mostrarlas como sujetos activos capaces, dentro de sus condicionamientos y posibilidades sociales, de luchar por su libertad.

La vida de Carla es sobre todo la historia de una conquista de libertad y de una negativa a renunciar a lo que se desea y a asumir las renuncias que la asunción de los papeles femeninos heterónomos conllevan.

Libertad que se conquista muchas veces contra las cadenas que, de uno u otro modo, los hombres su padre, sus patronos, los proxenetas, sus clientes, etc. En esta línea, pueden leerse en castellano y resultan asequibles, entre otros: La invasión de los instintos vegetativos y de las bajas pasiones es tal que las facultades superiores terminan embruteciéndose. Confunden lo verdadero con lo falso, lo malo con lo bueno, lo bello con lo monstruoso. En la prostituta activa no cabe hablar de generosidad en sentido propio, sino de degeneración caracterial.

Es pesimista, fatalista, supersticiosa y vive de mitos novelescos alimentados por una imaginación a veces desequilibrada. Entre su padre y su madre existía una relación de amor-odio y de víctima-verdugo. Ahora, sin embargo, estaba casada con un hombre bien y completamente normal, pero ella no soportaba la vida normal, la cotidianidad digamos. No tenía ninguna necesidad de prostituirse. Se prostituía para salir, para ser libre, para vivir en los hoteles, para vivir al día Follaba gratis sólo con los americanos negros.

Iba frecuentemente a las bases militares americanas para conocer gente nueva, para socializar. Eran mujeres como yo, sólo que hacían otro trabajo. Yo también tenía esa posibilidad: Estaba rígida, y la cosa terminó en treinta segundos: Él me dio el dinero, y después volvió a buscarme, pero no a follar, no; me trajo un regalo Descubrí cómo estaba hecho mi cuerpo.

Era una cosa estupenda. Descubrí que, hasta ese momento, los hombres se habían limitado a usar mi cuerpo. Esto permite que se ejerza sobre ellas, en mayor medida que sobre otros colectivos de inmigrantes, la violencia institucional: Dada la diversidad de situaciones del sector, sólo afectaría a las prostitutas inscritas como tales en situación de dependencia en locales de alterne.

Parece entonces conveniente para las mujeres inmigrantes en general propender a una política que permita legalizar la permanencia a partir de la residencia y no del contrato laboral. Hay estudios, como el de Mathieu, que señala las dificultades que sufren las trabajadoras del sexo para organizarse, a partir de su estigmatización y la fragmentación del sector. La fuerza que pueden tener en los asesinatos de mujeres los estereotipos sobre los sectores marginalizados no puede desecharse a priori.

El objetivo de la tolerancia cero para la violencia de género debe cumplirse con respecto a todos los colectivos de mujeres. Violencia por parte de grupos delictivos.

Afecta especialmente a las personas que tienen poco apoyo social y legal. Esta violencia tiene su caldo de cultivo en la ilegalidad y falta de reconocimiento de estos sectores, que resultan así especialmente vulnerables. En muchas ocasiones los sectores estigmatizados reciben un trato desconsiderado y a veces francamente agresivo por parte de los funcionarios o funcionarias que deberían proteger sus derechos. Es necesario extender a todas las mujeres los servicios de las casas de acogida que con frecuencia no autorizan la permanencia de las trabajadoras sexuales y de los teléfonos de denuncia del mal trato, para que puedan incluir las denuncias por maltrato institucional.

Maltrato de los medios de comunicación. Toda esta violencia se apoya en la marginación social previa. Establecer barreras entre unas mujeres y otras ha sido una estrategia habitual del patriarcado. A su éxito ha contribuido el hecho que las mujeres no formamos un colectivo homogéneo y estamos separadas por distintas situaciones de clase y pertenencia étnica. Es necesario darles oportunidad para que expresen sus reivindicaciones con sus propias palabras, pero mientras tanto, recogiendo sus protestas y sus expresiones reiteradamente manifestadas, podemos compartir con ellas la siguiente queja: Estamos cansadas Estamos cansadas de la discriminación social.

Estamos cansadas de la hipocresía social. Los trabajos que se reservan a las mujeres son pesados y mal pagados, sin contratos laborales ni seguridad social. Pero eso no preocupa a los políticos no angustia a algunos sectores del feminismo no quita el sueño a los organismos internacionales. En lugar de ofrecerles mejores condiciones laborales las acosan policialmente las minusvaloran las ignoran en tanto que agentes sociales.

Por todo ello, las persona y organizaciones que apoyamos el pleno reconocimiento de derechos humanos a las trabajadoras del sexo, nos hacemos eco de sus demandas cuando dicen No queremos que nos salven, queremos que nos escuchen [No nos rotulen, conozcannos] No hablen por nosotras, dejennos hablar.

Las mujeres y el Estado: Mujeres, Derecho penal y criminología. Madrid, Siglo XXI, , p. El arquetipo viril protagonista de la historia.

Ejercicios de lectura no androcéntrica. Barcelona, La Sal, La scission politique du feminisme international sur la question du "trafic des femmes": Retrato de intensos colores. Madrid, Talasa, , p. Esclavitud sexual de la mujer. Género y luchas por el reconocimiento: Identidades en disputa, acción y poder. The European Journal of Women's Studies 10, , pp.

England, Falling Wall Press, , p. Seine-Saint Denis, L'Observatoire départemental des violences envers les femmes, Sobre las repercusiones de la industria del sexo en la Unión Europea Informe de propia iniciativa: Conversaciones con la Mary Loly. Santander, Puntal, , p. De la exclusión al estigma. Les travailleurs du sexe ne venden pas leur corps: Apercu sur la prostitution en Europe, , pp.

Mujeres en las calles Mohamed VI. De la situación de la mujer marroquí y su sexualidad a la prostitución en las calles de Casablanca. Universidad de Barcelona, Barcelona, , p. Mujeres migrantes, trabajo doméstico y matrimonio. Las mujeres en un mundo en proceso de globalización. Mujeres y transformaciones sociales.

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